Tu negocio online necesita ya un sherpa tecnológico. Te explico las razones

razones para contratar un sherpa tecnológico

¿Cuántas horas dirías que has invertido en desarrollar tu sitio web? Seguramente muchas más de las que en principio pensabas. Si has tenido la suerte o buena decisión de que te la desarrolle algún tercero, te felicito: has puesto tu herramienta más decisiva en manos de profesionales desde el principio.

Ya tienes una herramienta con la que cuentas quién eres, ofreces tus productos o servicios, captas contactos y los transformas en clientes

Si todo va bien, una buena parte de quienes visitan a diario tu web se transforman en clientes a golpe de clic.

¿Has pensado alguna vez lo maravilloso de todo ese proceso? Desde que un usuario teclea la url de tu web o pincha en un enlace y hasta que decide comprar lo que le ofreces se suceden miles de líneas de código paralelamente. Por detrás es todo un engranaje de recursos lo que está en marcha.

Tu responsabilidad de cara al usuario se basa en que tu web sea de manejo sencillo, tenga fácil acceso a los contenidos y recursos y que cargue a buena velocidad. Tu objetivo debe ser mostrar al usuario lo que busca lo antes posible. Y ofrecerle de una forma atractiva tus productos. Para que se sienta atraído y compre.

No es un proceso fácil. Son muchos los componentes y los condicionantes que entran en juego en este baile de clics.

Y tu web siempre tiene que estar a punto. No te puedes permitir que no cargue bien, que algo no funcione o que el usuario tenga que molestarse más de lo necesario en encontrar lo que está buscando. Porque si es así cerrará la ventana. Y adiós. Posiblemente no volverá.

Por lo tanto, tienes que hacer el esfuerzo de tener una web bien construida, resolutiva, amigable y que cumpla con los estándares de usabilidad y seguridad.

Estoy seguro que te has preocupado de todo esto para el lanzamiento. Pero, ahora que ya está online, ¿quién se ocupa de que todo siga funcionando correctamente?

Publicar la web te ha costado mucho esfuerzo y tiempo. Posiblemente también dinero. Pero tengo que decirte que esto es sólo el principio. 

Ahora es cuando empieza el espectáculo, porque la tienes que mantener en perfectas condiciones, siempre a punto y, además, adecuarla a las nuevas necesidades técnicas, tuyas propias o del mercado.

¿Quién se va a encargar de todo esto? 

 

El desarrollo de una web es sólo el principio

Diseñar una web, crear los contenidos, maquetar y programar, preparar las automatizaciones, dotarla de recursos… muchas son las tareas que hay que hacer hasta darle al botón de publicar y lanzarla al público.

Ya está online. Y empieza la función.

A partir de la publicación la web hay que mantenerla:

  • Monitorizarla y vigilar que todo funcione como es debido
  • Actualizar los contenidos y también los recursos
  • Configurar las nuevas versiones de plugins y demás
  • Controlar las versiones de los elementos con los que está desarrollada
  • Velar por la seguridad y tomar las medidas oportunas

Y todo esto es sólo la parte referente a los aspectos técnicos; sin entrar en la creación de los contenidos.

Es una lista larga, como ves. Una secuencia de tareas que no se pueden obviar. Está en juego tu negocio, te recuerdo.

No hacer nada no es la solución

Algunas veces me lo han planteado: ¿y si no toco nada y la dejo como está en el lanzamiento? Si ahora funciona, dejo que se mantenga así…

No es posible. Esto no es una solución: el entorno de desarrollo está en constante evolución y al cabo del día son muchos los cambios que se dan en todos esos elementos que conforman tu web.

Eso sin entrar en otros riesgos más graves como pueden ser ataques que pongan en crisis la seguridad del sitio, virus, incidencias técnicas de otra índole, etc

Por lo tanto, amigo mío, hazte a la idea de que tu web necesita cuidados constantes, tratarla con mimo y mantenerla bien engrasada.

Además, si la mantienes en una vigilancia y monitorización constantes, los peligros y riesgos que podrán darse serán menores o tendrán un menor impacto. 

Al igual que un coche que cuidamos y revisamos de manera activa. Si lo tenemos controlado pasará la ITV sin problema y podremos hacer un largo viaje sin incidencias. Si no lo cuidamos, cuando nos pongamos en carretera se calentará o sufrirá una avería;  y no llegará ni a pasar la ITV.

¿Te quieres arriesgar con la herramienta que te hace vender y te trae clientes? Entiendo que no.

Entonces, ¿qué opciones tienes? Una muy clara: necesitas un sherpa tecnológico.

Ya te he contado en otro artículo qué es un sherpa tecnológico y en qué te puede ayudar.

Un sherpa tecnológico es quien va a vigilar que los aspectos técnicos de tu negocio digital funcionen bien. Es en quien puedes confiar tu activo más preciado, porque recuerda que tú vendes a través de tu web.

Si tu web no funciona bien, no venderás. Y pondrás en riesgo tu negocio.

Por lo tanto, la labor del sherpa tecnológico se convierte en estratégica. 

Además, te libera de tiempo, porque ese sinfín de tareas que hay que realizar para que en la web todo vaya como es debido serán responsabilidad suya.

Como ves, es todo un reto ser sherpa tecnológico.

Pese a la importancia que tiene este tema y lo trascendental que resulta para tu negocio digital, la verdad es que a menudo a muchos emprendedores les cuesta decidirse.

¿Cuáles son los principales motivos que hacen dudar a un emprendedor de que un sherpa tecnológico es la ayuda que necesita en su negocio?

Dudas ante la decisión de contar con un sherpa tecnológico

Es curioso cómo funcionamos a veces los emprendedores respecto a las grandes decisiones de nuestro negocio.

Y nos ha pasado lo mismo a casi todos. Al comienzo, queremos hacerlo todo nosotros solos, no contar con terceros; principalmente por razones económicas. Y es normal.

Nos cuesta asumir que lo mejor es hacer un esfuerzo y delegar en terceros ciertas tareas y que, esa decisión, puede ser la que marque la diferencia entre una actividad emprendedora en la que vamos tirando o llegamos a un punto y ahí nos quedamos, estancados; o convertir nuestro negocio digital en un proyecto que avance, que escale y que sigamos creciendo, libremente y dirigiendo nuestro emprendimiento hasta donde queramos llevarlo.

Te hable largo y tendido de todo esto en este artículo [LINK ARTICULO 3] en el que te razonaba por qué es importante para tu negocio digital delegar en otros profesionales cierto tipo de tareas y cómo puedes iniciar este proceso.

En el caso de la contratación de los servicios de un sherpa digital pasa igual. A menudo cuesta tomar la decisión de ceder el control técnico de nuestro negocio a terceros. 

¿Cuáles suelen ser las razones que nos generan más dudas sobre la contratación de los servicios de un sherpa tecnológico y que tengo que decir para tranquilizarte?

Dar acceso al sitio web a terceros

Este suele ser un miedo muy común. Tu web es tu tesoro, tu nave nodriza; y permitir que otros tomen el control de los mandos es duro. Lo entiendo perfectamente. Es como abrir las puertas de tu casa y dejar que entre alguien extraño.

Pero tienes que darle la vuelta y verlo desde otra perspectiva. En realidad, un sherpa tecnológico es como tu jardinero: cuida de tu jardín y de tus flores y se preocupa de que tu casa luzca bonita y arreglada. Depositas en él la confianza para que te ayude a tener tu casa como deseas.

Pues esto es lo mismo. Dar acceso a tu web a un sherpa tecnológico es el primer paso para asegurar que todo funcionará bien.

Desconfianza

Seguramente no conocerás en persona a ese profesional en quien estás pensando delegar estas tareas. No tienes por qué hacerlo.

Piensa en todos los productos y servicios que adquieres hoy día y en cuántos de ellos media una transacción digital, proceso en el que tú no sabes ni quién está al otro lado. 

Tienes que tener en cuenta que estamos hablando de un trabajo profesional, desarrollado con todas las garantías y dentro de un marco legal. Es obligatorio por parte del sherpa tecnológico cumplir con todas las condiciones legales y administrativas que se exigen para desarrollar su actividad; igual que para ti.

Y también es necesario que tú te preocupes de elegir al profesional que te inspire más confianza. Aunque no le conozcas, seguro que su web te puede dar pistas: cuanta más información tengas sobre quién es y cómo y con quién trabaja, más indicios tendrás sobre su profesionalidad.

Huye de ofertas que suenan raro, en las que no se ve que detrás del proyecto hay una persona que se presenta y da la cara. Fíate de tu intuición.

Desconocer el trabajo que hará

Como no entiendes, ni tienes por qué entender, de aspectos técnicos, no eres capaz de identificar qué es lo que un sherpa tecnológico hará con tu web. Es normal.

Que te hablen de hosting, actualizaciones, plugins o dominios te da igual. No entiendes cuál es la diferencia entre uno y otro y lo único que pides es que tu web no falle. Esa es tu preocupación, lo que pase en el camino no te importa, ¿verdad?

Por eso es importante que cuentes con la ayuda de alguien profesional y experto en este tipo de tareas. No vale con cacharrear un poco en programación o saber manejar un WordPress. Son muchísimas cosas más.

Puedes preguntar a profesionales de este ámbito por este tema y que te expliquen en qué aspectos centra su trabajo cada uno de ellos.

No ser capaz de identificar las tareas

Este punto va relacionado con el anterior.

A menudo, cuando no entendemos un área, nos surgen dudas sobre el trabajo de horas que esas tareas supondrán; es normal. 

Al igual que seguramente no sabrás cuántas horas de trabajo al mes le ocupa a tu contable gestionar los aspectos fiscales de tu negocio, tampoco tienes por qué saber cuánta carga de trabajo supone el mantenimiento de tu sitio web.

Además, como en todo, puede haber ciertas opciones diferentes, según escalas y necesidades.

¿Qué puedes hacer? Dos cosas: primero, preguntar y consultar; que te expliquen qué tareas incluyen los servicios que te ofrecen. Segundo y complementario, todo sherpa tecnológico que se precie debe contar con una sección en su sitio web en el que describa sus servicios, sus productos o alternativas diferentes si los tuviera, etc.

De una forma clara y concisa, sencilla para que, aunque no tengas conocimientos técnicos, lo puedas entender.

Revisa y pregunta. Estás en tu derecho; y cuando tomes esta importante decisión, que sea con todos los datos. 

Precio

Contratar los servicios de un tercero es un desembolso; eso es verdad. Y en el arranque de nuestra actividad con un negocio digital intentamos por todos los medios ahorrar lo más posible.

Pero en realidad es una inversión. Una inversión estratégica.

Piensa en los numerosos beneficios que te reportará en todos los aspectos: ahorro de tiempo, resolución de problemas, seguridad y soporte, etc.

Protección de la información

Sabes que una de tus obligaciones en tu sitio web es salvaguardar la información que en ella se recoge y, sobretodo, cuidar de que los datos personales que clientes y contactos te facilitan a través del sitio estén seguros.

La ley así lo indica y es de obligado cumplimiento. Tú eres el responsable de proteger la información que terceros te facilitan y de poner en marcha una serie de mecanismos para que se cumpla.

Te aterra pensar que puedas sufrir un ataque o una falla de seguridad. Tiemblas sólo de pensarlo, ¿verdad?

Y también te da miedo que el sherpa tecnológico sí que tenga acceso a todos esos datos y pueda utilizarlos en algún momento para fines propios.

De nuevo te digo que somos profesionales y así tenemos que entender las condiciones en las que vamos a trabajar juntos.

Un sherpa tecnológico es un profesional que velará por la seguridad de tu sitio web y protegerá los datos personales de tus contactos. Está técnicamente preparado para hacerlo y siempre atento a los cambios y actualizaciones legales que se producen en estos aspectos.

Por lo tanto, más que miedo, tienes que respirar con la tranquilidad de que tienes un soporte por detrás gracias al que tu sitio web será seguro para todos. 

Sinceridad

A lo mejor te preocupa que el profesional que contrates se sobre exceda en la valoración de lo que necesitas y te cargue con servicios extra que en principio no necesitas. Lamentablemente, estamos muy acostumbrados a que suceda esto con algunos servicios y determinados gremios, ¿verdad?

Apelo una vez más a la profesionalidad: un sherpa tecnológico está en tu misma situación en otras muchas áreas y también tiene que contar con la ayuda de terceros para poder sacar adelante cada día su negocio digital.

Si todos desconfiamos de todos no llegaremos a ninguna parte, ¿no crees?

Así que no te preocupes y comienza la relación con sinceridad: explícale cómo te sientes y cuáles son tus reticencias; te sabrá dar respuesta.

Y, por otro lado, lo dicho, revisa su web, quién es, con quién ha trabajado y pregunta a otros emprendedores, que te puedan dar referencias. 

Cómo saber si ya es el momento de contar con un sherpa tecnológico

Llegados a este punto, puede que ya estés convencido de que necesitas la ayuda de un sherpa tecnológico. Pero no sabes si es el momento de delegar todo el aspecto técnico de tu negocio digital a un tercero.

Cada caso es diferente, pero mi experiencia me permite identificarte los diferentes estadios en los que te puedes encontrar y que podrían estar indicándote que ya estás preparado y necesitas la ayuda de un sherpa tecnológico en tu proyecto, que ese día ha llegado.

¿Estás tú entre alguno de estos perfiles?

  1. El aterrorizado: WordPress te da pavor. Entrar en el gestor de tu web te da hasta miedo y tocar cualquier botón te hace ponerte nervioso. Temes tocar cualquier cosa porque crees que te puedes cargar tu web en cualquier momento.
  2. El apañado: hasta ahora te has ido arreglando, pero te lleva mucho tiempo el área técnica de tu sitio web.
  3. El cacharrero desilusionado: te ha gustado  hacer las cosas por ti mismo, revolver y cacharrear; y hasta a veces has conseguido programar algunas cosillas que te han quedado muy bien.
    Pero si piensas en las horas que has invertido en mirar webs, consultar foros, revisar código… casi hubieras podido hacer un master. 
  4. Esto no es lo que tú esperabas: tu web es un motivo constante de frustración. No entiendes cómo a otros les queda uno u otro recurso bien y a ti te sale un churro cada vez que lo intentas. No es lo que esperabas.
  5. Cazador de tendencias: te has preocupado de estar al día en las tendencias y novedades tecnológicas, los cambios… y has intentado mantenerte al día. Pero te lleva mucho tiempo y esfuerzo, porque tú no eres programador ni informático. 

En cuanto te despistas, hay algo nuevo. Y te has rendido: es imposible estar al día.

  1. El abanderado: entiendes la trascendencia de tu sitio web y quieres que cuente con todos los recursos necesarios y se mantenga siempre en perfecto estado. Quieres estar en la pole position de los buscadores. Estás convencido de que un sherpa tecnológico es un profesional que ayudará a que tu negocio avance y progrese.

Si te identificas con cualquiera de estos perfiles tan dispares, definitiva y rotundamente, necesitas un sherpa tecnológico.

Soy Antonio, soy sherpa tecnológico y estoy aquí para ayudarte. ¿Quieres que hablemos?

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